domingo, 29 de enero de 2023

Wonderwoman Crónicas en Hell's kitchen Parte 2



Capítulo Dos: Ecos del Pasado

La noticia llegó a oídos de Wilson Fisk, el temible Kingpin, como un eco inquietante desde las profundidades de su imperio. Una reportera, un grano de arena insignificante en su vasta maquinaria, se atrevía a hurgar en sus heridas, buscando al hombre que lo apuñaló en prisión. La sola idea encendió una chispa de furia fría en sus ojos.

"Encuentren a ese sujeto", ordenó Fisk a su abogado, con una voz que, a pesar de su calma aparente, resonaba con autoridad inquebrantable. "Es una prioridad absoluta." La eficiencia de su maquinaria se puso en marcha de inmediato, una cacería silenciosa y despiadada a través de los bajos fondos de la ciudad. Para Kingpin, este no era solo un asunto de venganza; era una amenaza a la ilusión de invulnerabilidad que tan cuidadosamente había construido.

Mientras tanto, en algún rincón oscuro de Hell's Kitchen, la reportera Karen Page seguía un rastro tenue. Semanas de incansable búsqueda, de sumergirse en los rincones más sórdidos de la ciudad, finalmente rindieron frutos. Había localizado al hombre, un fantasma del pasado de Fisk, un potencial testigo clave cuya declaración podría resquebrajar los cimientos del imperio de Kingpin y exponerlo ante el mundo. La pieza que faltaba para derribar al rey estaba al alcance de su mano, sin saber que su búsqueda había desatado la propia cacería de Fisk.

Karen Page se adentró en el nauseabundo laberinto que era aquella casa de drogadictos. El aire denso, cargado de vicio y desesperación, se pegaba a su piel mientras sorteaba cuerpos inertes y miradas perdidas. Con cada paso, la urgencia de su misión la impulsaba, hasta que, al fondo de un pasillo apenas iluminado, lo encontró. El hombre, demacrado y con la mirada turbia, se irguió con una hostilidad palpable.

"No voy a decir nada", espetó con voz ronca, cada palabra un rechazo cortante. La desesperación bailaba en sus ojos mientras un sutil movimiento de su cabeza y un parpadeo frenético le indicaron a Karen lo obvio: estaba siendo observado. Sus ojos se alzaron, siguiendo la dirección implícita, y allí, camufladas entre la suciedad y el abandono, descubrió dos cámaras de vigilancia. La trampa estaba puesta.

"Entonces salgamos de aquí ahora mismo", dijo Karen con una urgencia que apenas lograba disfrazar su creciente inquietud.

"No puedo, lárgate de aquí o lo lamentarás", replicó el hombre, retrocediendo lentamente, como un animal acorralado. El ensordecedor murmullo de la casa, la música estridente y las voces sin sentido, se desvanecieron de golpe, sumiendo el lugar en un silencio sepulcral que heló la sangre de Karen. Un escalofrío le recorrió la espalda. Estaba aterrada, pero la posibilidad de tener al testigo clave, de desmantelar la farsa de Kingpin, era un anzuelo demasiado grande. La decisión, abrumadora y peligrosa, pendía en el aire. En ese instante, con una violencia que hizo temblar los cimientos, la puerta se abrió de golpe.


Dos figuras corpulentas irrumpieron en la habitación, cortando el silencio con su presencia amenazante. Uno de ellos, con una rapidez brutal, aferró la camisa de Karen. Pero la reportera no era presa fácil. Con un movimiento fluido y preciso, producto de sus conocimientos de Taekwondo, retorció el brazo de su agresor, utilizando su propia fuerza en su contra, y lo lanzó hacia atrás, haciéndolo desplomar contra el suelo con un quejido ahogado.

El segundo hombre se plantó frente a ella en posición de combate, los nudillos apretados y la mirada fría. Karen sintió una punzada de adrenalina, la mezcla de miedo y determinación que la impulsaba. Sabía que la situación era desesperada, pero también sentía la posibilidad, aunque remota, de abrirse camino a la fuerza. El hombre lanzó un golpe directo, un puño que buscaba impactar en su rostro, pero Karen reaccionó con agilidad, elevando su pierna en una patada frontal que conectó de lleno en el pecho de su atacante, enviándolo a tambalearse hacia la puerta.

Por una fracción de segundo, el camino pareció despejado. Karen sintió un atisbo de esperanza, la adrenalina nublando el miedo. Pero la ilusión se hizo añicos con un golpe seco y contundente en la espalda, que la lanzó hacia adelante, sin aliento. Al girar con dolor, descubrió la traición en los ojos del testigo, quien ahora sujetaba su brazo, inmovilizándola para que el primer agresor, ya de pie y recuperado, pudiera asestarle un puñetazo en el estómago que le robó el aire y la dobló por la mitad.

La tomaron por los brazos y la arrastraron sin piedad por el pasillo oscuro, bajando unas escaleras mohosas hasta un sótano frío y húmedo. Allí, la izaron del suelo, colgándola de sus muñecas. La sangre comenzó a circular con dificultad, el dolor punzante en sus hombros era casi insoportable.

"Preguntaremos amablemente," dijo uno de los hombres, acercándose con una sonrisa cruel, "¿cómo nos encontraste? ¿Quién más sabe de esto?"

El silencio de Karen fue su única respuesta. El otro hombre se burló. "¿No quieres responder?" Acto seguido, cuatro golpes brutales impactaron en su abdomen, dejándola sin aliento y con un dolor agónico.

"Eres ridículo, amigo," rió el primer hombre, observando a Karen retorcerse en silencio, "¿cómo le preguntas sin destapar su boca?" Ambos compartieron una mirada lasciva mientras tocaban el cuerpo inerte y colgante de la reportera.


Abren su camisa  y rompen su sostén.

Fuiste bendecida mujer, son reales. tocan sus pechos suavemente.

Un choque eléctrico y una docena de golpes en el abdomen antes de preguntar.

Dinos con quién trabajas!


Sigues sin responder nena, tendremos que hacerlo de otra manera, toman su trasero y comienzan a bajar el pantalón pero en ese momento Wonderwoman que llega al lugar.

Los golpes resonaban sordos en el sótano cuando, de repente, una voz potente interrumpió la brutalidad. "Alto ahí, imbéciles", exclamó una figura imponente que apareció en la entrada. Wonder Woman, con su presencia majestuosa, avanzó sin dudarlo. Antes de que los hombres pudieran reaccionar, con movimientos rápidos como el rayo, les dobló los brazos con facilidad asombrosa, dejándolos gimiendo de dolor e incapacitados.

Con gentileza, desató a la reportera, quien cayó al suelo entre quejidos. "Gracias", alcanzó a decir Karen, su rostro pálido y cubierto de sudor, el cuerpo dolorido por los golpes y la tensión.

En un intento desesperado, el testigo clave, Jasper Evans, tomó un trozo de hierro oxidado que encontró en el suelo y se abalanzó sobre Wonder Woman. Ella, con una agilidad sorprendente para su fuerza, esquivó el ataque, tomó el brazo de Jasper, lo retorció con firmeza y, en un instante, lo dejó inmovilizado en el suelo, atado con su brillante Lazo de la Verdad.

Bajo la influencia del lazo mágico, Jasper imploró entre lágrimas. "¡No me obliguen! ¡Mi familia está en riesgo!" La verdad fluyó de sus labios sin poder evitarlo. Confesó haber recibido una gran suma de dinero de Kingpin para apuñalarlo en prisión, todo parte de un plan elaborado para ser trasladado y seguir manejando sus negocios desde la cárcel.

La confirmación heló la sangre de Karen. Era verdad. Kingpin lo había planeado todo, moviendo los hilos desde las sombras, y cada vez más parecía que el FBI estaba siendo cómplice, manchándose las manos por él.

Con la ayuda de Wonder Woman, lograron convencer a Jasper Evans de confesar toda la verdad frente a las cámaras, asegurándole protección para él y su familia. Se programó una transmisión en vivo para el mediodía del lunes.

El día de la transmisión, la tensión era palpable. Jasper llegó al canal, escoltado y con la promesa de seguridad cumplida. Wonder Woman observaba la transmisión desde un lugar seguro, sintiendo la inminente llegada del final de la impunidad de Kingpin. Por fin, la verdad saldría a la luz.

Pero lamentablemente la transmisión fue interrumpida alguien cortó la luz.

Esto podría ser peligroso Wonderwoman corre hacia el lugar tiene un mal presentimiento, el lugar no queda cerca tendrá que usar sus reservas de poder para llegar a tiempo, corre a gran velocidad esquivando automóviles y usando su lazo para acortar distancias 

Al llegar al lugar encuentra una masacre hay cuerpos desde el primer piso, escaleras y mientras sube por ellas escucha gritos.


En la sala de transmisión cierran las puertas quien quiera que sea está matando a todos en ese piso.
Karen saca un arma y apunta a la puerta.


El miedo es cada vez mas grande, el asesino llega a la puerta. pero alguien le habla desde la entrada.
Y un lazo envuelve su cuerpo. 
- Dime quién eres, sé que no eres DareDevil.


- Soy el Diablo- dice mientras gira y se desenreda.
Ella lo sigue, él se intenta esconder. Empuja unos muebles ella salta y corre hacia él.
No escaparás.


La Sombra en la Transmisión

Justo cuando la transmisión estaba a punto de comenzar, la pantalla se oscureció abruptamente. La luz se había cortado. Una punzada de peligro recorrió el cuerpo de Wonder Woman. Algo no estaba bien. Un mal presentimiento la invadió y supo que debía actuar de inmediato. El canal no estaba cerca, pero la urgencia del momento la obligó a recurrir a sus reservas de poder. Con una determinación feroz, comenzó a correr a una velocidad asombrosa, un borrón de movimiento que esquivaba el tráfico con agilidad sobrehumana, usando su lazo dorado para balancearse entre edificios y acortar distancias.

Al llegar al lugar, la escena era dantesca. Una masacre se extendía por todo el edificio. Cuerpos sin vida yacían en el vestíbulo, en las escaleras, un testimonio silencioso de una violencia brutal. A medida que ascendía, los gritos desgarradores resonaban desde los pisos superiores. Finalmente, llegó al piso de la sala de transmisión, justo cuando las puertas se cerraban con un golpe seco. Quienquiera que estuviera detrás de eso, estaba asesinando a todos en ese nivel.

Dentro de la sala, Karen, con el rostro crispado por el terror, empuñaba un arma improvisada, apuntando temblorosa hacia la puerta cerrada. El miedo la atenazaba, pero la adrenalina de la supervivencia la mantenía alerta. Entonces, la figura sombría del asesino se hizo visible al otro lado de la puerta. Pero justo en ese instante, una voz resonó desde la entrada del pasillo, deteniendo al atacante en seco. Un lazo dorado brillante se enroscó alrededor de su cuerpo con fuerza.

"Dime quién eres," exigió Wonder Woman, su voz firme y autoritaria, "¿Sé que no eres Daredevil."

La figura forcejeó, luego giró lentamente, desenredándose del lazo con una agilidad sorprendente. "Soy el Diablo," respondió con una voz fría y siniestra, antes de intentar desaparecer entre las sombras del pasillo.

Wonder Woman lo siguió de cerca, su determinación inquebrantable. El Diablo empujó muebles pesados, intentando bloquear su paso, pero ella saltó sobre los obstáculos con gracia y velocidad, corriendo tras él. "No escaparás," declaró, su voz resonando en el silencio mortal, "Muéstrate, quienquiera que seas."


El Diablo en la Oscuridad

El aire se volvió espeso, cargado de una presencia ominosa. Karen, con el corazón martilleándole en el pecho, hizo una seña furtiva a los pocos civiles aterrados que aún permanecían con ella. De reojo, les indicó que cerraran la puerta de la sala de transmisión. El silencio se tensó, cada respiración se sentía como un trueno. De repente, un ruido gutural y rápido resonó a su izquierda, un mero instante antes de que el verdadero ataque se desatara.

HUU!!!

Un impacto brutal y pesado se estrelló contra el rostro de Wonder Woman. No fue un golpe directo, sino un objeto contundente lanzado con una fuerza inaudita, que la hizo tambalearse peligrosamente, casi derribándola. La amazona se recuperó con un gruñido. "Bien, ahora estás en problemas", sentenció, su voz vibrando con una mezcla de furia y desafío.

Sus ojos, acostumbrados a la luz de la justicia, se esforzaron por penetrar la penumbra, buscando la figura evasiva que se movía con una velocidad perturbadora. Lo encontró. Justo cuando se lanzó hacia él, el "Diablo" sacó un arma y disparó. Wonder Woman, con su reflejos sobrehumanos, levantó sus brazaletes para bloquear las balas. Pero el atacante, con una astucia diabólica, no apuntó directamente a ella. En un movimiento calculado, disparó contra una placa metálica cercana. La bala rebotó con un silbido mortífero, impactando contra una cañería detrás de ella, y de ese segundo rebote, se incrustó dolorosamente en su pierna. Un grito de dolor, "¡Haaa!!!", escapó de sus labios.

Cojeando, pero con la ira encendiendo sus pasos, Wonder Woman se lanzó de nuevo hacia donde lo había visto. Pero ya no estaba. La figura se había disuelto en las sombras con una velocidad sobrenatural.

Sin perder un segundo, Wonder Woman giró en el aire con una agilidad impresionante, su cuerpo elevándose hasta la oscuridad del techo, donde se posó sobre una repisa estrecha, buscando una mejor perspectiva en la penumbra. El juego del gato y el ratón acababa de comenzar, y el "Diablo" parecía deleitarse en el terror que sembraba.


- Asi que la famosa mujer maravilla sangra.
Él está jugando, se esconde, sabe que es muy buena guerrera, está buscando usar sus armas y todo lo que pueda. Toma unas pilas y se las arroja mientras salta. Algunas golpean en sus brazaletes otras en la cara.
Esto se esta volviendo molesto. Lo ve detrás del estante sube y salta de inmediato

La Danza Siniestra del Diablo

La voz, grave y burlona, resonó en la penumbra. "Así que la famosa Mujer Maravilla sangra." El Diablo no solo la enfrentaba; estaba jugando con ella, saboreando cada momento de la persecución. Se escondía en las sombras, un depredador astuto que conocía la habilidad de su oponente y por eso buscaba explotar cualquier ventaja, cualquier arma a su alcance. De pronto, saltó desde un punto ciego, lanzando un puñado de pilas con fuerza sorprendente. Algunas impactaron con un chasquido contra los brazaletes de Wonder Woman, mientras otras golpearon directamente en su rostro, la fuerza del impacto enviando una punzada de dolor.

"Esto se está volviendo molesto", murmuró la amazona, la paciencia agotándose rápidamente. Sus ojos se fijaron en una silueta fugaz detrás de un estante. Sin dudarlo, subió de un salto y se lanzó de inmediato.

Pero el "Diablo" era un maestro de la distracción. Wonder Woman notó que le estaba dando la espalda a propósito, un cebo. Dentro del estante, la mano del atacante se extendió y sacó un objeto contundente: un bate de béisbol de metal.

¡FUUUU!!!!


El bate silbó en el aire antes de impactar con una fuerza brutal directamente en el vientre de Wonder Woman. El golpe la dejó sin aliento, una descarga de dolor que la hizo doblarse. Antes de que pudiera recuperarse, el "Diablo" giró con la agilidad de una serpiente y la golpeó de nuevo, el bate restallando contra su espalda con una violencia despiadada.

Cuando ella logró incorporarse y enfrentarlo, el "Diablo" sonrió con una crueldad helada. El bate se alzó de nuevo y, con un sonido húmedo y espantoso, golpeó con todas sus fuerzas directamente en sus costillas, justo debajo de sus pechos. ¡HUUUUUU!!!!! El aire escapó de los pulmones de la amazona en un jadeo ahogado. Aprovechando su momento de distracción y el desequilibrio, el "Diablo" ejecutó un barrido de piernas impecable, derribándola con un golpe seco contra el suelo.



El Clímax de la Bestia

El "Diablo" no perdió un instante. Con Wonder Woman en el suelo, la brutalidad se desató. La pateó y pisoteó como a un animal, cada impacto resonando con una crueldad inhumana. Cada quejido de dolor de la amazona parecía alimentar su sadismo, y los golpes se volvían más y más despiadados. La piedad no existía en sus ojos.

Con un movimiento vil, el agresor levantó uno de los brazos de Wonder Woman, exponiendo uno de sus costados. Sin remordimiento, la pateó en los senos fijo su ataque en esa zona desprotegida en reiteradas ocasiones, buscando infligir el máximo dolor. Para rematar la agonía, saltó con ambos pies, con todo su peso y malicia, sobre las rodillas de Wonder Woman, específicamente sobre la pierna herida por la bala. El impacto buscaba destrozarla, inmovilizarla.

Pero Wonder Woman, con una furia nacida del dolor y la desesperación, no cedió. Con un rugido que hizo vibrar el aire, se puso de pie, empujó a su atacante con una fuerza insospechada y le propinó una patada demoledora en el pecho. El "Diablo" retrocedió, cayendo con un golpe seco. Se levantó con una sonrisa torcida, la sangre manchándole los dientes, una clara señal de que disfrutaba cada instante de la masacre.

Antes de que pudiera reaccionar, Wonder Woman se lanzó con una agilidad feroz. Una rodilla voladora impactó en su rostro, seguida de una ráfaga implacable de más de veinte puñetazos en la cara. Cada golpe era un testimonio de su ira, cada impacto una búsqueda de justicia. Pero el "Diablo" no se inmutaba. Por el contrario, la sonrisa se ensanchaba en su rostro ensangrentado. Parecía deleitarse en el tormento, un verdadero depredador que no sentía dolor, solo el placer de la lucha.


El Infierno Desatado

Wonder Woman detuvo su furioso ataque, jadeando, solo para encontrarse con la sonrisa macabra del "Diablo". Antes de que pudiera anticipar nada, él lanzó una patada bestial directamente entre sus piernas. De no ser por las puntas metálicas de sus botas, los dedos de Wonder Woman se habrían quebrado por el impacto. Por desgracia, la fuerza del golpe la dobló, sembrando un dolor punzante. Este villano no conocía el honor. Mientras ella se encogía por el dolor, él se inclinó y le escupió un líquido corrosivo en los ojos, un ácido que incendió su visión.

Con un grito ahogado, Wonder Woman se limpió los ojos con el dorso de la mano, la vista borrosa pero su furia intacta. Empuñando sus armas de metal, atacó con rabia los puntos más vulnerables. Pero el "Diablo" la acorraló contra la pared, y con cada golpe despiadado, enterró los afilados extremos de sus armas en los senos de la Mujer Maravilla. La sangre manchó su armadura, el dolor era insoportable, pero ella se negaba a caer. Finalmente, con un grito de triunfo salvaje, el "Diablo" asestó un golpe devastador con el extremo de metal directamente entre sus piernas. Wonder Woman cayó de rodillas, un gemido animal escapando de sus labios.

Él la golpeó con la culata del arma en la cara, haciéndola tambalearse. Luego, con una rapidez escalofriante, introdujo violentamente el cañón de su pistola en la boca de la heroína. Ella forcejeó, escupiendo el arma con un hilo de sangre. En ese instante, con la otra mano, el "Diablo" sacó otra pistola y disparó a quemarropa justo arriba de uno de sus senos.

Wonder Woman no alcanzó siquiera a gritar cuando una de sus propias armas, arrebatada por el villano, impactó con el extremo afilado directamente en su rostro, dejándola aturdida y sangrando.

La tomó del cabello, obligándola a ponerse de pie contra la pared. Con una sonrisa sádica, el "Diablo" accionó un mecanismo en su arma de metal, descubriendo un extremo aún más puntiagudo. Con toda su fuerza, golpeó brutalmente su entrepierna. Wonder Woman cerró las piernas con un espasmo, un gemido de puro dolor escapando de su garganta como el aullido de una bestia herida. El "Diablo" le acarició la mejilla con burla. "Wow, qué sexy eres, mujer", susurró con voz lasciva antes de meterle los dedos en la boca por unos segundos, revolviendo con desprecio. Finalmente, la soltó, y Wonder Woman se desplomó sin fuerzas contra el suelo frío.


Los segundos se estiraron en una eternidad de dolor y humillación. A pesar de todo, Wonder Woman luchó por levantarse, su cuerpo temblaba con el esfuerzo. Sabía que el "Diablo" se dirigía al cuarto de transmisión, y cada fibra de su ser le gritaba que debía detenerlo. Pero él, con una astucia diabólica, no perdió el tiempo. Con un movimiento rápido, tomó unas tijeras y un puñado de lápices, lanzándolos con precisión mortal. Los objetos se clavaron en el brazo, las piernas y el pecho de Wonder Woman, rasgando su piel y armadura, y la heroína cayó nuevamente al suelo con un gemido de desesperación.

Arrastrándose, intentó reincorporarse, pero el "Diablo" corrió hacia ella, su rostro desfigurado por la malicia. No podía desaprovechar la oportunidad. Con una fuerza brutal, pateó repetidamente los pechos de la Mujer Maravilla, cada impacto resonando con un crujido macabro. Más sangre, cálida y espesa, se esparció por el suelo helado, un charco oscuro bajo el cuerpo inerte de la amazona.

Milagrosamente, Wonder Woman logró ponerse de pie una vez más, tambaleándose. Se arrancó los objetos incrustados de su cuerpo, la agonía era casi insoportable. Pero justo en ese instante, como si el destino se complaciera en su sufrimiento, una pesada repisa metálica se desprendió de la pared y cayó con estruendo sobre ella, sepultándola bajo el peso del metal retorcido.








La Voluntad Inquebrantable

Wonder Woman yacía aplastada bajo la repisa metálica, el dolor una marea oscura que amenazaba con ahogarla. Solo su cabeza y sus brazos lograban sobresalir, mientras el "Diablo" se regodeaba en su victoria. Saltó sobre ella, agudizando el sufrimiento, y luego, con un sadismo repugnante, pisoteó sus manos y su rostro una y otra vez, cada impacto resonando con una crueldad despiadada.

Inmovilizada por el peso del metal y con las energías al límite por su frenética carrera, la amazona estaba indefensa. Intentó deslizarse por un costado, sacó una pierna en un intento desesperado de patear, pero el villano fue más rápido. Le atrapó la pierna y, con una sonrisa helada, le enterró una cuchilla en el muslo. Un grito de agonía, "¡HAAAAAAA!!!!!", rasgó el aire.

Con sus últimas fuerzas, Wonder Woman solo pudo gritar: "¡Corran! ¡Corran para proteger a sus amigos!". El "Diablo", satisfecho con su obra, se dirigió hacia los aterrorizados civiles.

Como pudo, Wonder Woman empujó la pesada repisa metálica fuera de su cuerpo, la fuerza de su voluntad desafiando la lógica. Intentó levantarse, pero antes de que pudiera hacerlo por completo, el villano regresó, una pierna de ella aún atrapada bajo la repisa. Le propinó más de tres rodillazos brutales en la entrepierna. "¡Ya no te muevas!", siseó, "¡Déjame hacer mi trabajo!". Para poner un final simbólico a su derrota, le dejó caer una impresora pesada sobre la cabeza. No fue un daño grave para la amazona, pero era una declaración. El "Diablo" se dio la vuelta una vez más, dirigiéndose hacia los indefensos.

Pero la voluntad de Wonder Woman era más grande que cualquier dolor, más fuerte que cualquier humillación. Con un rugido que desafió la muerte, se puso de pie. La sangre le corría por el cuerpo, cada músculo clamaba por rendirse, pero sus ojos ardían con una resolución inquebrantable. "¡No importa cuántas veces me ataques, no dejaré que los lastimes!".


















Pero en el instante en que Wonder Woman logró ponerse de pie, el "Diablo" se lanzó hacia ella con la furia de un demonio. Le sujetó ambas piernas, la levantó en el aire y, con una fuerza brutal, corrió con ella suspendida, destrozando un ventanal con sus cuerpos. Cayeron violentamente al exterior, rompiendo una mesa en el impacto.

Con una rabia desmedida, el "Diablo" aplastó los pechos de Wonder Woman y pateó su entrepierna en el suelo con una fuerza tal que la heroína ya no pudo levantarse. Un grito desgarrador, "¡Haaaaaaaa!!!", escapó de sus labios.

"¡Eres una perra! ¡No pudiste contra mí!", siseó el "Diablo" con absoluta seguridad, sabiendo que Wonder Woman ya no podría levantarse ni detenerlo. Se inclinó, sus dedos recorrieron el cuerpo de la amazona desde el cuello, pasando por sus pechos, hasta donde terminaban sus piernas. "La próxima vez serás mía. Ahora tengo asuntos que atender", dijo, y con una última muestra de crueldad, le pisó el pecho con el talón de su bota antes de dirigirse directamente hacia los aterrorizados civiles.

Wonder Woman, con la voluntad quebrada y el cuerpo al límite, comenzó a arrastrarse con lentitud. En ese momento, escuchó un disparo. Sabía lo que había pasado. El testigo clave había sido asesinado. Wonder Woman había fracasado.

El nuevo enemigo salió del lugar con una sonrisa triunfante. "Nos vemos pronto, preciosa."

Wonder Woman, con el cuerpo destrozado y el alma marcada, se levantó con dificultad y se arrastró para socorrer a la periodista. No habían podido detener lo inevitable. El testigo estaba muerto.


Continuará...



Wonderwoman Crónicas en Hell's kitchen Parte 1

 


Kingpin, el temido señor del crimen, finalmente ha caído. Gracias a los esfuerzos incansables de Matt Murdock, el hombre detrás de la máscara de Daredevil, Kingpin se encuentra tras las rejas. Pero el triunfo viene con un alto precio: Matt ha sacrificado su vida en la batalla.


La paz lograda, sin embargo, es efímera. Un ataque en la prisión cambia el curso de los acontecimientos. Kingpin, herido en el altercado, es trasladado bajo estricta custodia del FBI. Pero el plan se tuerce cuando el convoy es emboscado, desatándose un tiroteo intenso. En el fuego cruzado, cinco agentes caen. La noche parece perdida hasta que un equipo de refuerzo del FBI, liderado por un agente excepcionalmente hábil, entra en acción, neutralizando la amenaza y salvando la situación.


Una semana más tarde, Wonder Woman llega a la ciudad. La ausencia de Kingpin ha traído una calma superficial a Hell's Kitchen, pero la tranquilidad es una ilusión en estas calles que nunca duermen.


En la oscuridad de la noche, un cargamento llega al muelle. A simple vista, parecen ser juguetes, pero la realidad es más siniestra: es una droga peligrosamente potente y tóxica. Wonder Woman, ya al tanto de que el muelle podría ser un punto de contrabando, se prepara para intervenir. Pero hay un problema: tras su última batalla, sus poderes se han visto mermados y aún no están completamente restaurados. Necesita viajar a Temíscira para recuperar su plena fuerza, pero eso debe esperar hasta el próximo equinoccio.


Por ahora, sólo puede hacer uso de sus poderes durante unos minutos. Si los usa de manera imprudente o por demasiado tiempo, corre el riesgo de agotarlos antes de poder regenerarlos completamente."

Diana, llevando consigo la promesa hecha a Matt Murdock, se ha comprometido a proteger la ciudad en su ausencia. Hoy marca el inicio de su vigilancia, un deber que asume con la seriedad y determinación que caracterizan a Wonder Woman.

Moviéndose con una elegancia silenciosa, se desliza hacia el muelle. Su objetivo es claro: necesita verificar si el cargamento es realmente un contrabando antes de intervenir. A pesar de la aparente tranquilidad del muelle bajo la luz de la luna, Diana sabe que las apariencias pueden engañar. Una observación más detenida revela figuras escondidas en las sombras, hombres dispersos estratégicamente por todo el lugar.

Con cada paso cauteloso, Diana se acerca al núcleo de la actividad sospechosa. Su instinto de guerrera se agudiza; cada sentido está alerta, preparada para cualquier eventualidad. En este juego de sombras y engaños, Wonder Woman es una cazadora en su territorio, lista para descubrir la verdad oculta en las profundidades de la noche.


Una leve lluvia comienza a caer, envolviendo el muelle en un manto de frío. A pesar del helado ambiente, Wonder Woman, gracias a sus poderes, se mantiene imperturbable. Con movimientos ágiles y silenciosos, sube a la parte superior de un camión, permaneciendo invisible a los ojos de los guardias.


Observa y calcula. Elige un camión menos vigilado y espera el momento oportuno. Cuando uno de los guardias se aleja para encender un cigarrillo.

Ella se desliza sigilosamente hacia la puerta del camión, aprovechando el momento de distracción.




Abre con mucho cuidado.


Dentro del camión, Wonder Woman avanza con cautela entre las cajas apiladas. Abre una tras otra: libros, ropa, nada fuera de lo común. Pero el tiempo apremia; escucha pasos cercanos. Su atención se centra en una caja sellada con especial cuidado. Con un esfuerzo silencioso pero tenso, logra abrirla. Dentro, osos de peluche.


Los pasos se intensifican; alguien se ha percatado de algo. Con rapidez, Wonder Woman toma uno de los osos y escapa hacia la parte superior del camión, cerrando la puerta tras de sí para no dejar rastro de su intrusión.

Ella saca un osos y corre a la puerta 


se toma de la parte superior y salta y sube arriba del camión, cierra para evitar que encuentren abierto alguno de los portones.


Mientras los guardias registran el área, convencidos de haber oído algo, Diana examina el oso que ha logrado extraer. Al abrirlo, descubre su contenido: una sustancia azul. No hay duda, es droga. Con esta prueba en mano, Wonder Woman se prepara para la próxima fase de su misión: detener el flujo de este veneno en las calles de la ciudad.



Ahora es el momento de actuar. Con un salto ágil y preciso, Wonder Woman cae sobre los dos guardias, incapacitándolos antes de que siquiera sean conscientes de su presencia. La eficiencia y la velocidad son claves en su movimiento.


Sin perder tiempo, arrastra rápidamente a los hombres inconscientes de vuelta al camión y los ata con seguridad. Cada movimiento es calculado, cada segundo cuenta.



Luego, se desliza entre las sombras, su figura apenas perceptible en la oscuridad. Se acerca sigilosamente a otro camión, donde un chofer está a punto de bajarse. Justo cuando él está a punto de encender su cigarrillo, Diana le golpea con su rodilla en el estómago, desactivándolo eficazmente.
 


En un instante, el hombre saca una pistola, pero Wonder Woman reacciona con velocidad sobrehumana. Le quiebra la muñeca con un movimiento rápido y antes de que él pueda gritar, lo agarra por la garganta y lo levanta, arrojándolo con fuerza contra el pavimento. Cada acción demuestra su formidable capacidad de combate, combinando fuerza y habilidad para neutralizar la amenaza con la mínima violencia necesaria.

Sin darse cuenta un sujeto aparece detrás de ella y le pone una cuerda en el cuello. Aprieta por unos 3 segundos pero ella le da un empujón preciso hacia el camión, un movimiento ágil para esquivar su asalto, y un golpe certero deja al guardia inconsciente y dejarlo fuera de combate.
Rápidamente, oculta los cuerpos bajo uno de los camiones para evitar ser descubierta y continúa su misión. Con la lluvia como cómplice, escala con agilidad los contenedores del muelle, buscando una mejor vista del operativo ilegal. 

Desde lo alto, observa el intrincado movimiento de los traficantes. Cajas tras cajas son descargadas y transportadas a vehículos esperando. Wonder Woman analiza la situación, buscando el mejor momento para actuar. Sin embargo, se da cuenta de que el operativo es mas grande de lo que se imaginaba. Mas guardias patrullan la zona, y cualquier paso en falso podría poner en peligro su misión y su vida. 

Diana se dirige hacia los contenedores cerca de la orilla, donde descubre una escena inquietante:

 tres hombres cerrando un contenedor repleto de personas. La urgencia de la situación crece.






De repente, dos hombres la interceptan. Uno de ellos la amenaza con su pistola, mientras el otro intenta atacarla con un golpe que ella fácilmente esquiva y lo golpea dejándolo fuera de combate. Con una velocidad asombrosa, se aproxima al atacante armado. Él dispara, pero ella bloquea la bala con una destreza impresionante y rápidamente le arrebata el arma.


El hombre intenta una patada frontal, pero ella la bloquea con facilidad y responde con una ráfaga de golpes certeros al rostro, dejándolo incapacitado. El otro atacante, armado con una cuchilla, intenta apuñalarla, pero Diana esquiva cada ataque con agilidad. Un corte peligroso pasa cerca de su cuello, pero con un movimiento fluido y preciso, le quita el cuchillo y lo golpea en la sien con el mango del arma, derribándolo.


Tres adversarios más emergen de las sombras, armados con fierros y pistolas, lanzándose sobre Wonder Woman. Con una agilidad sobrenatural, ella esquiva y bloquea cada ataque. Aunque es empujada, utiliza el impulso para atacar a uno de los hombres, quebrándole las costillas con un golpe contundente. Se recupera rápidamente con una patada giratoria, golpeando a otro en la boca contra un borde metálico.


Un atacante intenta sorprenderla por la espalda, pero Diana gira ágilmente, ejecutando una barrida que lo tumba. Arrebatándole el fierro, lo golpea dos veces en la cara con fuerza y precisión. Con un lanzamiento certero, desarma a otro que estaba a punto de disparar con su ametralladora, dejándolo gravemente herido.


El mas joven de los traficantes intenta sujetarla por detrás, pero con un giro rápido, ella le da una patada en la pierna, desequilibrándolo, y luego lo levanta boca abajo.


En ese momento, uno de los hombres armados aparece, sosteniendo a una rehén sacada del contenedor, el arma apuntada a su cabeza. “¡Suéltalo!”, exige, mientras la lluvia se intensifica. Otro de los hombres, aprovechando el caos, envía un mensaje pidiendo refuerzos.





Te juro que le dispararé. Deja a mi compañero y desaparece con las manos en alto.

Si intentas algo, dispararé”, amenaza el hombre, tratando de ocultar su miedo. Mira a su alrededor, viendo a sus compañeros derrotados y heridos en el suelo. Sabe que están enfrentándose a una superheroína, mucho más poderosa que Daredevil.

El joven, emocionado y nervioso al estar tan cerca de Wonder Woman, solo ve su piel y se excita al verla tan cerca, solo quiere tocarla, en ese momento recibe señas de su compañero para prepararse a disparar cuando ella lo suelte.



Wonder Woman, manteniendo la calma en medio de la tensión, se dirige al joven y a los demás: “Hoy es su día de suerte. Los dejaré ir, pero el cargamento se queda aquí, junto a sus compañeros caídos.” La lluvia cae con más fuerza, como si enfatizara la gravedad del momento y la decisión de Wonder Woman.

No mujer, dice el de más atrás. Esto es lo que pasará bajas a mi amigo giras hacia mi y te agachas o mi compañero le disparará en la boca a la dama. Luego me acercaré y pondré mi ametralladora en tu boca. 
¿te parece? 

Ante la oferta del sujeto armado, Wonder Woman responde con un rechazo inmediato. Analiza rápidamente la situación y, con una decisión firme, lanza al hombre por los aires, elevándolo unos cuatro metros. Mientras los demás quedan distraídos por el acto, Wonder Woman utiliza su lazo mágico para atrapar al hombre que sostiene a la rehén.



Con un movimiento rápido y preciso, lo inmoviliza y lo estrella contra un contenedor, dejándolo fuera de combate.

Protege a la rehén mientras dos camionetas cargadas de pandilleros se aproximan. Wonder Woman decide cerrar la puerta del contenedor y correr detrás de él con la rehén para resguardarse. El líder de los traficantes, sonriendo confiadamente, ordena a sus hombres que las sigan.

Wonder Woman actúa con rapidez, dejando en el suelo a cinco sujetos en una serie de movimientos fluidos y precisos. Le dice a la rehén que la subirá al contenedor para protegerla mientras ella despeja el camino.


Baja del contenedor y se enfrenta a los pandilleros en una batalla épica. Cada golpe de Wonder Woman es un espectáculo de fuerza y habilidad. Con patadas voladoras, bloqueos certeros y contraataques rápidos, logra incapacitar a cada uno de sus oponentes. Despeja el camino y lleva al último sujeto derrotado al contenedor con los demás.

Después, rescata a los rehenes del contenedor y ayuda a bajar a la joven que había dejado en un lugar seguro. Les indica que suban a una de las camionetas. Un hombre calvo se ofrece a conducir y Wonder Woman les dice que se marchen con cuidado.

La camioneta arranca, pero en un giro inesperado de los acontecimientos, tres sujetos armados emergen del contenedor y comienzan a disparar. Wonder Woman se coloca delante de la camioneta para protegerlos, bloqueando las balas con su habilidad y reflejos sobrenaturales. Pero, de repente, la camioneta avanza hacia ella, impactándola y haciéndola caer frente a los traficantes. Wonder Woman está desconcertada.

La rehén grita desde la camioneta, revelando que el hombre calvo es, de hecho, otro traficante. Wonder Woman se enfrenta a una traición inesperada, y la situación se vuelve aún más complicada. La lluvia se intensifica, reflejando el caos y la tensión del momento.



Aprovechando el momento de vulnerabilidad de Wonder Woman, los sujetos intentan atacarla mientras está en el suelo. Aunque recibe algunos golpes, pronto logra ponerse de pie. En una batalla enérgica y feroz, derrota a los atacantes uno tras otro, pero aún quedan más cerca de la camioneta. Su principal objetivo ahora es rescatar a la rehén.

Abriéndose paso entre los contenedores, Wonder Woman se dirige hacia la camioneta. El tiempo se agota, y puede ver más refuerzos de los narcotraficantes acercándose al muelle. Más de cuatro camionetas llenas de hombres armados están afuera, gritando y preparándose para el ataque.

Wonder Woman hace un giro en el aire, utilizando un poco de su fuerza sobrenatural para llegar a la parte trasera de la camioneta. A pesar de los disparos que siguen, ella corre a través del laberinto de contenedores, esquivando cada amenaza. Se escucha el sonido de las camionetas acercándose cada vez más.

Finalmente, una de las camionetas la encuentra y los hombres en ella apuntan sus armas hacia ella. Wonder Woman insta a la rehén a permanecer detrás de ella para protegerla. El líder armado da un discurso sobre la lealtad y las consecuencias de interferir en sus asuntos. Al terminar, desafía a Wonder Woman, quien responde con firmeza: "Espero que te quites de mi camino, por las buenas o por las malas".

(En este punto, considerando el uso intensivo de sus habilidades y la energía consumida en la batalla, Wonder Woman podría tener alrededor de un 40% de su fuerza sobrenatural restante. Esto implica que, aunque aún es formidable, está acercándose al límite de sus poderes, lo que añade tensión y urgencia a la situación).

El hombre sonríe y dice: "No te hablaba a ti". En otro giro inesperado, la rehén ataca a Wonder Woman, golpeándola muy fuerte en la entrepierna dejándola caer al suelo en agonía. Wonder Woman queda atónita y herida, enfrentando una traición inesperada y una situación cada vez más complicada bajo la lluvia torrencial.

Wonder Woman, confundida y herida en el suelo, pregunta a la joven por qué la traicionó.



Con una mirada fría, ella responde: "Alguien tiene que cuidar los negocios de papá, mi nombre es Echo mucho gusto mujer maravilla", revelando ser la hija de Kingpin.

Mientras tanto, los hombres aprovechan este momento de debilidad para atacar a Wonder Woman. La patean mientras está en el suelo, sus costillas se llevan la peor parte. pero ella bloquea los golpes como puede, su fuerza sobrenatural aún siendo su mejor defensa. Ahora, su prioridad es clara: debe escapar o derrotarlos, una tarea que parece casi imposible en su actual estado. Necesita encontrar un teléfono para llamar a la policía y avisar del cargamento de drogas.

En un acto de brutalidad, entre varios hombres lanzan a la mujer maravilla contra un contenedor. su espalda dolió, antes que Wonder Woman se levante, le hacen sonar las costillas de una patada cae sobre una charca tragando agua y tociendo de dolor, es rodeada de enemigos. Comienza a evaluar rápidamente sus opciones. Observa que sus atacantes están armados con ametralladoras, pero también sabe que no dispararán si están muy cerca unos de otros para evitar herirse entre sí. Entiende que su mejor oportunidad es llevar la lucha al combate cuerpo a cuerpo, a pesar de los riesgos que implica.

Con una ráfaga de velocidad, Wonder Woman se lanza al ataque, intentando derribar a sus oponentes lo más rápido posible. Uno tras otro, los hombres caen ante su fuerza y habilidad. Mientras Wonder Woman gana terreno, la hija de Kingpin, Echo, retrocede lentamente y luego huye. Wonder Woman, habiendo derrotado a los demás, la sigue inmediatamente.

Sin embargo, la situación sigue siendo crítica. Afuera, en el laberinto de contenedores, más camionetas de los narcotraficantes patrullan, buscando a Wonder Woman y a cualquier otro que interfiera en su operación. La lluvia sigue cayendo con fuerza, añadiendo un elemento de caos al ya tenso ambiente.

Echo, desesperada por escapar, envía su ubicación a sus aliados mientras corre. Wonder Woman, con su determinación inquebrantable, la persigue de cerca. En un intento por ganar ventaja, Wonder Woman decide saltar sobre los contenedores para tomar un atajo y anticipar el movimiento de las camionetas que convergen en su ubicación. A pesar de la lluvia y la oscuridad, su agudeza y habilidades tácticas brillan en este momento crítico.

Desde su posición elevada, Wonder Woman observa cómo las camionetas se acercan con una precisión que sugiere que saben exactamente a dónde dirigirse. Sin perder un segundo, ejecuta un salto sobrenatural, una hazaña impresionante que demuestra su poder y habilidad, y aparece frente a Echo, cortándole el paso.

(Considerando el esfuerzo físico de la batalla y este último salto sobrenatural, Wonder Woman podría estar ahora en torno al 30% de su energía sobrenatural. Cada acción que realiza consume una parte significativa de su reserva de poder, acercándola cada vez más a sus límites humanos. Esta disminución de energía añade un elemento de riesgo y urgencia a la situación, resaltando la tenacidad y el coraje de Wonder Woman incluso cuando se acerca al agotamiento).

La confrontación entre Wonder Woman y Echo se intensifica bajo la lluvia torrencial, con el destino de Echo y la seguridad de la ciudad en juego. Wonder Woman, aunque disminuida en poder, sigue siendo una formidable adversaria, decidida a detener a Echo y a desmantelar la operación ilegal de Kingpin.






Pelea con el otro sujeto y lo vence rápidamente, el joven toma su pierna para no dejarla mover y el otro sujeto la tacléa  cayendo mu fuerte sobre un charco donde wonderwoman rápidamente rueda y queda arriba para lastimar a puñetazos al sujeto. El otro chico la ataca pero ella lo derriba y pisa su cuello. Basta chico es suficiente ¿Quién más queda?
Yo dice la rehén y atrapa su cuello con una cadena


Ella toma la cadena la intenta alejar y recibe una rodilla en el riñón dos vences. es azotada contra un camión sin soltar la cadena del cuello. - Eres una mujer muy hermosa y perfecta, disfrutaré derrotarte.
Luego la atrae hacia ella y le da un puñetazo en el rostro, dejándola en el suelo y sin soltar la cadena se sienta sobre el cuerpo de la heroína y tira la cadena como para sacar su cabeza. Wonderwoman no alcanza la cadena esta... esta desvaneciéndose, no puede respirar. 
- Lucha todo lo que quieras preciosa este es tu fin....Un momento que no se supone que eras fuerte Wonderwoman?

Engañada por las lágrimas de Echo, que solo actuaba para ganar tiempo, Wonder Woman se distrae momentáneamente al escuchar disparos acercándose. Mientras se prepara para el enfrentamiento, Echo escala un contenedor para observar la batalla desde una posición segura, ansiosa por copiar los movimientos de combate de Wonder Woman.

Con solo un 30% de su capacidad sobrenatural restante, Wonder Woman se enfrenta valientemente a los traficantes. En el fragor de la batalla, es golpeada con brutalidad, recibiendo rodillazos en los riñones y siendo azotada contra un camión. A pesar de las abrumadoras probabilidades y su disminución de poder, sigue luchando con tenacidad.

Pelea con el otro sujeto y lo vence rápidamente, el joven toma su pierna para no dejarla mover y el otro sujeto la tacléa  cayendo mu fuerte sobre un charco donde wonderwoman rápidamente rueda y queda arriba para lastimar a puñetazos al sujeto. El otro chico la ataca pero ella lo derriba y pisa su cuello. Basta chico es suficiente ¿Quién más queda?
Yo dice otra rehén y atrapa su cuello con una cadena


Ella toma la cadena la intenta alejar y recibe una rodilla en el riñón dos vences. es azotada contra un camión sin soltar la cadena del cuello. - Aparece otro hombre y la ve en dificultad, Eres una mujer muy hermosa y perfecta, disfrutaré derrotarte, la golpea en las costillas en reiteradas ocaciones.
caen en un hoyo lleno de agua, el cuerpo de la sensual mujer maravilla esta totalmente mojado, llegan mas hombres pero ella se defiende, no da descanzo, con velocidad golpea y lanza mas de 6 sujetos dejandolos fuera de combate pero gastando ams de un 15% de su energia sobrehumana.

Una mujer atrapa su cuello con un una cadena y la atrae hacia ella y le da un puñetazo en el rostro, dejándola en el suelo y sin soltar la cadena se pisa el cuerpo de la heroína y tira la cadena como para sacar su cabeza. Wonderwoman no alcanza la cadena esta... esta desvaneciéndose, no puede respirar. 
- Lucha todo lo que quieras preciosa este es tu fin....Un momento que no se supone que eras fuerte Wonderwoman?

Wonderwoman usando 5% de su fuerza se levanta y arroja a la mujer d e la cadena lejos impactándola. otros 3 hombres.
Quedan muy pocos ella agotadísima recibiendo mucho castigo logra derrotarlos.

Echo, aprovechando el momento de debilidad de Wonder Woman, se abalanza sobre ella, golpeándola en el rostro y dejándola en el suelo. Mientras se sienta sobre Wonder Woman y aprieta su cuello con ferocidad, la heroína lucha por respirar.pero no puede sue cuello cruje, tiene una fuerza sobre natural en ese brazo En un último esfuerzo desesperado, Wonder Woman utiliza sus últimos vestigios de poder para levantarse y empujarla contra un container, lanza unas patadas pero Echo las esquiva todas y contrataca, ambas pelean muy similar, hasta que echo saca una granada y la lanza a los hombres caidos, Wonderwoman no puede permitir que mueran asi y salta para tomar la granada y lanzarla al mar. En ese descuido Echo patea la entrepierna de wonderwoman y sin dudar la ataca en el piso sin piedad puñletazo directo al seno derecho, le repite el castigo, wonderwoman le toma el puño y Echo no la deja respirar enterrando su rodilla en la entrepierna nuevamente, le golpea la cara y pecho nuevamente.

Tras una lucha intensa, Wonder Woman logra tomar una roca y la golpea en la cabeza para dejar a Echo inconsciente. Con casi un 5% de su energía o menos. Exhausta y herida, se arrastra para recolocar su tiara, un símbolo de su inquebrantable voluntad. Se pone de pie, pero en ese momento, recibe un disparo en la espalda. El ultimo de los traficantes en pie se acerca con una pistola, vaya así que la bala no te perforo pero si sangras, veamos que pasa si te disparo en la boca, le tira el cabello hacia atrás a una agotadísima mujer maravilla y le pone el arma en su boca. Te gusta meter cosas en tu boca mujer? El sujeto aprieta el gatillo. Con un reflejo rápido, Wonder Woman se hecha hacia atrás y desvía la bala, utiliza el poder de sus brazaletes para lanzarlo sobre un furgón, dejándolo incapacitado.

Finalmente, Wonder Woman ha cumplido su misión aunque bastante lastimada. El cargamento de drogas ha sido neutralizado. Usa el teléfono de una de los traficantes para alertar a las autoridades.

La policía llega poco después, encontrando la escena ya controlada por la heroína. Wonder Woman, a pesar de su agotamiento y las heridas, observa la situación con una sensación de satisfacción y deber cumplido. Su lucha y sacrificio han salvado innumerables vidas y han llevado a la justicia a los responsables.








Mientras tanto

Kingpin es prisionero pero haciendo favores al FBI a entregado mas de 6 cabecillas del Narcotráfico,
Se escucho los rumores de una mujer que ayudo a neutralizar un cargamento de drogas, lo que fue de gran ayuda para Kingpin pero nunca pidió su ayuda.

Esa semana Wonderwoman atrapa al cabecilla de la banda y el FBI rodea el edificio donde wonderwoman había atrapado al hombre. y este le dice que King pin esta manipulando al FBI. todo es un gran plan de ese maldito. Ella no comprende pero pronto comienza a armar el rompecabezas.

Muchas bandas han caído, por parte de ella y por el FBI.
King ping esta ayudando o limpiando la competencia.




Dos semanas despues en el museo, Diana ya casi recuperada de sus heridas, está sumida en sus pensamientos, revisa las noticias. Completando el rompecabezas mentalmente, comprende que Kingpin está tramando algo grande. Su intervención en el muelle, aunque bienintencionada, ha limpiado inadvertidamente el camino para los planes de Kingpin. Reflexiona sobre la astucia de su enemigo, que incluso desde el FBI sigue manipulando los hilos de su red criminal.

Las noticias también indican que la mafia, que intentó asesinar a Kingpin antes de que llegara a prisión, está organizando una fiesta esa misma noche. Diana deduce que podría ser un momento clave para sus enemigos y decide infiltrarse para obtener más información.

Esa noche, se pone un elegante vestido rojo ajustado mostrado sus piernas y su sensual espalda. y asiste a la fiesta.


Se mueve entre los invitados, manteniendo una conversación casual mientras se acerca a su objetivo, Maroni. Él, claramente impresionado por su presencia, le ofrece una conversación privada.

- No soy esa clase de mujer señor Maroni, pero estaría encantada de hablar en privado con usted.

En la recamara de Maroni, la situación se tensa. Diana, siempre alerta y en control, se da cuenta de que Maroni se está comportando de manera inapropiada.

Él se saca la corbata y camina haca ella acorralándola y tomándola de la cintura. Que bien hueles mujer la gira y le da una nalgada, coloca sus caderas pegadas a sus nalgas mientras una manos sube desde sus piernas hasta su cuello tocando todo a su paso.

Ella piensa esto es más de lo que voy a soportar.
Diana gira pero el sujeto es fuerte y al retiene, lo intenta una vez a más pero tampoco puede esto se esta saliendo de control.  El toma uno de sus senos y lo aprieta y su otra mano pasa por debajo de su falda.
Con su habilidad y fuerza, responde a sus avances no deseados. Cuando la situación se torna física, ella actúa con decisión.

"Ya basta", dice firmemente, empujando a Maroni y asegurándose de que no pueda continuar con su comportamiento. En ese momento, Diana aprovecha la oportunidad para obtener la información que necesita, utilizando su inteligencia y habilidad para interrogar a Maroni sobre los planes de Kingpin.

Ya basta. dice Diana pero Maroni le empuja la cabeza contra el espejo.
La apoya contra un mueble y le sube la falda toca su trasero exageradamente y lo golpea. Baja sus pantalones y ella logra darle un codazo a la cara. se libera y lo patea el cae a la cama. se levanta saca una cuchilla y ella ataca con una patada veloz.

El suelta el arma y no alcanza a reaccionar cuando ella lo patea nuevamente y cae bajo de su cama.
momento en el cual presiona un botón del pánico.
Ella lo toma y le aplica una llave con sus piernas.

Hoo que mejor manera de morir preciosa. 

Con la situación escalando rápidamente, Diana se mantiene concentrada y alerta. "Estoy aquí por Kingpin. Quiero saber por qué lo mandaste a matar. La persona que lo apuñaló trabajaba para ti", exige con firmeza.

Maroni, sorprendido por la acusación y la determinación de Diana, intenta negar, pero ella no tiene tiempo para juegos. Con habilidad y rapidez, le quiebra dos dedos, aumentando la presión hasta que está a punto de romperle la muñeca. "¡Está bien, está bien!", grita Maroni. Revela que el supuesto intento de asesinato fue una farsa orquestada por Kingpin, quien se había vendido para simular el ataque y así librarse de sus enemigos.

Antes de que Diana pueda profundizar más en la información, la puerta se abre bruscamente y agentes del FBI entran en la habitación con armas desenfundadas. "¡Manos arriba, ambos!", ordenan.




Diana sabe que no puede permitirse ser arrestada; cada segundo cuenta en su misión. Mientras se acerca uno de los agentes para esposarla.

Ella se suelta el cabello y dice: Bien arresténme.


ella reacciona con velocidad sobrenatural. Hace caer al agente y, en un giro ágil, desarma al otro, golpeándolo en la cara con su propia arma. Cuando más hombres del FBI comienzan a subir las escaleras, ella bloquea rápidamente la puerta con una silla, toma un jarrón y lo lanza, impactando a un oficial en la cabeza.


se acerca para tomarle la muñeca y ponerle las esposas pero ella gira y lo hace caer toma el arma del otro oficial y le golpea la cara con la misma. le da una patada el primero para mantenerlo en el suelo y lanza un puño volador al segundo oficial. ambos son fuertes y contraatacan. pero ella bloquea y esquiva sus ataques. mas hombres vienen subiendo las escaleras. ella gira arriba de la cama y tranca la puerta con una silla.

Maroni, tratando de aprovechar la confusión, toma una manopla escondida, pero Diana está demasiado concentrada en los agentes como para prestarle atención. Los oficiales atacan con todo lo que tienen, pero ella, con su experiencia superior en combate, los evade y bloquea sus golpes. Finalmente, los reduce y los deja esposados e inconscientes en el suelo.

Los oficiales atacan con fuerza pero es inútil ella es rápida y tiene más experiencia en combate.
lanza sus armas por la ventana y gira en el suelo aparece al medio de los dos, uno la toma por el cuello y le lanza un puñetazo pero se quita y golpea a su compañero. Ella aprovecha, da una vuelta y los esposa para luego  nokearlos. 


Justo cuando parece que Diana tiene un momento para respirar, la puerta sufre un golpe fuerte. "¡ABRAN LA PUERTA O LA DERRIBAREMOS!", grita una voz desde fuera. Cinco oficiales del FBI, todos armados y con un martillo pesado para romper puertas, se preparan para entrar por la fuerza.


Diana evalúa rápidamente sus opciones. Con la puerta a punto de ceder y rodeada por agentes del FBI, necesita un plan de escape ingenioso y rápido. En un instante, decide su próximo movimiento, preparándose para una huida espectacular y táctica.

Justo cuando Diana se prepara para salir, Maroni, fingiendo estar más ebrio de lo que realmente está, la desafía: "¿ni un besito preciosa?" Diana, con su atención fija en su próxima misión, responde con frialdad: "Era todo lo que necesitaba de ti, ahora voy tras King...". Pero antes de que pueda terminar su frase, Maroni la ataca por sorpresa, golpeándola con la manopla en una costilla sin ninguna consideración.

"¡HUUUUU!" exclama Diana, el dolor agudo la lleva al suelo.

Maroni intenta aprovechar la situación, - Sé que quieres escapar perra pero cuando abran esa puerta ambos vamos a prisión.

Observa cómo gatea hasta poner una manos sobre la cama, si tuviera tiempo podría hacer algunas cosas con esta mujer, ese traje rojo es muy sugerente. Pero el tiempo se agota y está molesto, camina hacia a ella y la patea en los pechos haciéndola girar. Monta sobre Diana y golpea en su espalda y levanta su cabeza tirándola del cabello. Estaba a punto de tocar su cuello pero a pesar del dolor, espera el momento preciso y con un rápido movimiento de codo, lo derriba y aprovecha para escapar por la ventana.

Con agilidad y resistencia, salta a un balcón más abajo y luego sobre el techo de un auto. Con un giro, cae al pavimento, claramente adolorida pero determinada a continuar. Se levanta con dificultad, abre un auto cercano y se aleja rápidamente del lugar.

Mientras Maroni es detenido por el FBI, Wonder Woman se aleja, consciente de que su enfrentamiento con Kingpin es inevitable. Ahora, con todos los competidores de Kingpin fuera del camino, el campo está libre para él. Diana sabe que este es solo el comienzo de una batalla mucho mayor que se avecina.