En un momento de creciente tensión, las calles de la ciudad se han convertido en un campo de batalla. Las manifestaciones, que comenzaron como protestas pacíficas, han sido brutalmente reprimidas por una fuerza policial que no escatima en violencia. Con nuevas armas capaces de lanzar chorros de agua con la fuerza de un elefante y gases pimienta altamente concentrados, los oficiales están desatando el caos. Los ciudadanos son torturados, encarcelados e incluso asesinados.
Ante esta alarmante situación, la Liga de la Justicia envía a Wonder Woman a evaluar el peligro de la situación.
La tensión estalla cuando un oficial de alto rango está a punto de disparar a sangre fría a un joven. Justo a tiempo, Wonder Woman interviene, desarma al policía y le rompe la nariz. Confrontada por el oficial, ella proclama: "Ya he visto suficiente. Esto no está bien. La gente está reclamando por lo que es justo y ustedes solo la reprimen para mantener un sistema de tiranía."
La detención se convierte en un violento enfrentamiento. Wonder Woman, con una agilidad y fuerza sobrehumanas, neutraliza a los oficiales que la rodean. Aunque el general llama a refuerzos, la gente, inspirada por la heroína, se une a la lucha. En medio de una violenta batalla, Wonder Woman lanza a un oficial inconsciente contra dos de sus colegas armados. Mientras los manifestantes arrojan piedras, la policía los golpea con sus lumas, hiriendo a un niño en el rostro. Wonder Woman lo rescata, lo lleva a un lugar seguro y, al regresar a la confrontación, se suelta el cabello, lista para la batalla final.
Entendido. La historia se ajustará para que el niño herido sea una adolescente.La calle principal ya no es una calle, es una cicatriz abierta. Los gritos se mezclan con el estruendo de los carros blindados. El gas pimienta no es un olor, es una sensación que quema la garganta y ciega los ojos. Los chorros de agua, lanzados con una fuerza industrial, pulverizan a la gente contra los muros. La desesperación tiene el rostro de los manifestantes, pero el horror tiene la mirada vacía de los que ya no pueden correr. Y entonces, un destello. Una figura se interpone. No llega volando, llega caminando, con la urgencia contenida de quien llega tarde. La tensión se rompe cuando un oficial de alto rango apunta su arma a una adolescente. No hay duda en su mirada, solo una fría decisión. Antes de que el dedo se curve sobre el gatillo, Wonder Woman está ahí. Su movimiento no es fluido, hay una rigidez apenas perceptible en su cuerpo. Un destello de metal. Rompe la nariz del oficial con un golpe seco. El cartílago cede con el sonido de una rama quebrándose. El oficial retrocede, la sangre le cubre la cara. Ella se agacha, su rodilla derecha se tambalea por un instante mientras recupera el equilibrio. Sus reflejos, aún desincronizados, la obligan a compensar cada movimiento brusco. "Ya he visto suficiente. Esto no está bien. La gente está reclamando por lo que es justo y ustedes solo la reprimen para mantener un sistema de tiranía."
Los oficiales se lanzan sobre ella. Wonder Woman se mueve como un huracán, pero cada golpe le duele. Desvía los puñetazos con una parsimonia que en otro momento sería innecesaria. El impacto de las balas contra sus brazaletes le sube hasta el esternón, reviviendo el dolor de lesiones anteriores. Neutraliza a dos, luego a tres. Su pierna derecha, todavía más débil, traiciona un leve temblor con cada patada o zancada fuerte. El general grita por refuerzos. La gente, inspirada por la furia silenciosa de la mujer, encuentra la suya. Crecen las piedras, vuelan las botellas. El caos ahora tiene un rostro de lucha. Un grito. Una adolescente en el suelo, la cara ensangrentada por un golpe de luma. Wonder Woman la ve. La rabia se apodera de sus ojos. La toma, la lleva a un lado, su cuerpo responde con un espasmo lumbar que quema, pero no la detiene. La gente se arremolina a su alrededor, pidiendo fotos, buscando un autógrafo. Ella no los ve, no los escucha. Regresa a la batalla. El cabello, recogido en un moño, se suelta. Cae en cascada sobre sus hombros. Es un ritual silencioso, la señal de que la paciencia se ha terminado. La policía la rodea. Y por primera vez, el miedo en sus ojos es más grande que la arrogancia.
La pelea es rápida, brutal. Es un baile de la muerte que no dura más de lo necesario. En menos de quince minutos, con su cuerpo ya casi al límite de su resistencia, los oficiales han sido neutralizados. Huyen, se arrastran, pero se van. Wonder Woman se queda de pie en medio de la calle, la respiración agitada, la tierra quebrada bajo sus pies. La gente la rodea. Aplausos, gritos, una euforia que no parece real. La esperanza se siente como un objeto físico, tan pesado como la devoción. Pero la policía no se rinde. La prensa se convierte en su arma. "Wonder Woman apoya a los criminales". Los titulares gritan un mensaje que se repite en cada canal. Las fuerzas especiales se preparan. El sistema no dejará que un símbolo de esperanza arrase con su tiranía. Piden ayuda internacional, a los más poderosos.
Y entonces llega el último viernes de noviembre. Es un carnaval. La primera línea avanza con escudos improvisados, globos, gritos de júbilo. Wonder Woman los encabeza. La gente se arremolina a su alrededor, gritan su nombre, le piden que mire a la cámara. "Gracias, Mujer Maravilla, por acompañarnos." Un muro de fuerzas especiales les bloquea el camino. Sus gritos rompen el ambiente festivo. — No hay autorización para esta marcha, les pedimos que se retiren por las buenas o por las malas. Wonder Woman da un paso al frente. — La gente puede manifestar su descontento ante las injusticias. La multitud estalla. Gritos de aprobación, aplausos. La gente la apoya, la ven como el faro que necesitaban. — Regresa a tu país, maldita estúpida. Un insulto en el vacío. La gente sigue avanzando. Un carro blindado lanza una lacrimógena al centro de la calle. El gas no los detiene, pero se sienten los primeros espasmos de tos. — ¡Adviertan por última vez! ¡Detengan esta locura! El pueblo avanza. El gas no los detiene. La multitud se protege con escudos, con pañuelos. Wonder Woman sigue de frente. — ¡Saquen la dosis prohibida! Un disparo. Una manifestante cae, herida en la pierna. El nuevo gas es más fuerte, más concentrado. La gente cae de rodillas, el aire es imposible. Los gritos se ahogan en la tos. Wonder Woman avanza, inmune, su respiración agitada es la única señal de su esfuerzo. No se detiene. Su mirada se fija en el carro blindado, el que lanza las lacrimógenas. Lo empuja con sus manos, el metal gime, la tierra tiembla. Lo vuelca con un esfuerzo inmenso, su pierna derecha cede por un instante. — ¡Detente, mujer, o disparo!
Ante el avance imparable de la marcha, un oficial de las fuerzas especiales le dispara a Wonder Woman, pero ella bloquea los perdigones con rapidez y neutraliza a los policías a mano limpia. Con ella al frente, los manifestantes se vuelven imparables, mermando las fuerzas policiales tras semanas de confrontación. Frustrado, el gobierno decide incorporar a los militares con una misión específica: tenderle una trampa a Wonder Woman para que el pueblo la odie, y así poder acabar con ella.
Dos semanas después, el eco de la última protesta, que había concluido con una inusual calma, aún se sentía en el aire. Wonder Woman caminaba por la plaza, lista para partir, cuando una sombra cayó sobre ella. Un oficial saltó de un árbol, seguido de otro, y pronto seis más emergieron de los costados. Cuatro uniformados más se asomaron detrás de una fuente. En un instante, más de veinte hombres la habían cercado.
La trampa era evidente. Tres camiones militares se detuvieron en las esquinas de la plaza, instalando artefactos que crearon un campo de fuerza eléctrico. El anillo se cerró, y sin aviso, abrieron fuego. Wonder Woman bloqueaba los proyectiles, pero eran demasiados. Los militares se acercaban, y ella se refugió detrás de una estatua. Un soldado la atacó con un cuchillo, pero ella le rompió la muñeca. Esquivó una luma y la lanzó lejos con sus brazaletes. Intentó correr, pero una onda de choque la derribó.
Un militar se acercó, su voz amplificada por un megáfono: "Lo siento, Mujer Maravilla. Estás rodeada. Nuestra tecnología no te permitirá salir de aquí a menos que soportes los 800.000 voltios de la barrera".
Lanzaron granadas lacrimógenas. Ella las desvió, avanzando por el borde del cerco. De repente, una avalancha de soldados se abalanzó sobre ella. Los derrotó con facilidad, pero eran un enjambre. La detuvieron con su peso. Mientras luchaba, una segunda granada de gas impactó su rostro. Un denso gas verde la envolvió.
Una voz le gritó: "¡Vamos, respira!".
Ella tosió violentamente. Había aspirado una gran cantidad del gas. Se protegía con sus brazaletes, alejando las siguientes granadas. Corrió hacia la fuente y se sumergió, intentando lavar su rostro. Repentinamente, un camión hidrante la impactó con un chorro de agua a máxima potencia. Otros tres se unieron, golpeándola de lleno. Cayó dentro de la fuente, y cuando se levantó, su rostro reflejaba una furia cruda, incontrolable.

Miren ese cuerpo", grita un militar. La voz, cargada de una lujuria asquerosa, se siente como una bofetada. Wonder Woman está enfadada. Siente la sangre en su labio, una herida superficial que un humano no debería ser capaz de infligir. La incredulidad se mezcla con la furia. ¿Cómo es posible? Son solo simples humanos.
Un militar se le acerca, la toma del cuello, pero ella reacciona con un golpe seco. Lo suelta, le propina una patada y un puñetazo que deberían haberlo derribado, pero él apenas se mueve, y una sonrisa torcida se dibuja en su rostro. "No te pones un uniforme como ese sin una razón, ¿verdad? Te ves deliciosa, perrita, tu cuerpo mojado me pone duro. Déjate de juegos y date la vuelta". Wonder Woman se da la vuelta, pero su talón va directo a la ingle del militar, que se retuerce en el suelo, gritando: "Me las pagarás, Mujer Maravilla".
Se acercan dos más. Wonder Woman pelea, pero ahora con una dificultad palpable. Los derrota, pero no sin que algunos golpes logren alcanzar su espalda y abdomen. La lucha se vuelve un baile brutal de impacto y dolor. Ella recibe un puñetazo en la cara, y aunque responde, su velocidad se ha reducido.
—Hola, Wonder Woman.
Una voz resuena en el aire. Es el militar que le rompió la muñeca. La mira con una sonrisa de depredador.
— ¿Ya probaste mi poción? No te diste cuenta, ¿cierto? ¡Qué despreciable eres, Diana Prince! Lo que respiraste ya está en tu cuerpo, por eso te sientes más débil. En diez minutos, tus fibras musculares serán tan débiles que parecerán jalea. Te arrastrarás a mis pies como una perra. Patearé tu hermoso cuerpo, te haré temblar. Sabrás lo que es el miedo, Wonder Woman.

Los militares cerraron el círculo. La silueta de Wonder Woman se alzaba en el centro, rodeada por el miedo y la arrogancia. Sus enemigos esperaban el momento oportuno.
—Ahora, muchachos. Ya no le queda resistencia. Solo tiene sus habilidades de combate. Cuando logren herirla, caerá. Es solo una mujer, puede sangrar. ¡Vamos, ataquen! —la voz de Dr. Poison se deslizó desde las sombras, aterrorizante en su calma.
Wonder Woman retrocedió, sintiendo el veneno en sus venas. El gas verde la había debilitado, y su cuerpo ya no respondía con la misma agilidad. La fatiga le pesaba como plomo. Aún así, se preparó para el combate, los puños en alto.
La pelea duró diez minutos. Diez minutos de una defensa desesperada. La rodearon, un muro de carne y acero, y la atacaron sin cesar. Wonder Woman se movía, bloqueando golpe tras golpe. Un puñetazo a su espalda, y le torció la muñeca al atacante. Una patada a su abdomen, y la bloqueó con su pierna. Otro le sujetó el pie, pero ella lo pisoteó con rabia. Alguien le tiró del cabello, y su respuesta fue un golpe seco a la garganta. Los que estaban al frente, malheridos, se retiraban mientras otros, frescos y con sed de sangre, avanzaban.
Los golpes venían de todas partes. Wonder Woman los bloqueaba, pero la barrera se estaba debilitando. Un corte superficial en la parte trasera de su muslo. Una patada a la parte posterior de su rodilla la hizo caer sobre una pierna. Otra patada frontal la obligó a bloquear. Poco a poco, los puños comenzaron a conectar. La fatiga del gas era un martillo constante contra su resistencia.
Sus brazos cayeron. Un puñetazo en la cara. Una patada en la espalda. Un puñetazo en el abdomen. Y entonces, un militar la sujetó del cabello, y otro blandió una luma, golpeándola con una brutalidad calculada en los pechos. El impacto hizo que el aire abandonara su cuerpo en un grito mudo. Su cuerpo se desplomó.
Le pasan unas manoplas y le toca su cara, esto, te va a doler y mucho perra maravilla.
Golpe de derecha a la costilla, HAAAA!
Se toma su tiempo y le da una patada en el muslo, luego con la izquierda le pega en la otra costilla,
Luego en la cara rompiendo su frente y sangrando le dice que detenga esto.
No te preocupes nadie esta escuchando patea su entrepierna y le castiga la costilla hasta sentir como se quiebra uno de sus huesos. WOOOOOW

Wonderwoman re retuerce de dolor la muelen a palos y con la manopla la castiga.
En el suelo Dr. Poison mete su taco golpeándola justo en la herida de la cuchilla.
La ponen de pie, se libera y le da un golpe a Poison, una patada a un oficial y un codazo al sujeto de atrás.
Wonderwoman escucha un jeep salir a toda velocidad de la zona.
Maldición no alcanzamos disparar, el general nos va a matar.
Atencion las unidades estamos por llegar al puente.
dejándola con mucho dolor en los ojos.
Intenta atacar desesperadamente pero es en vano. dos oficiales corren y la aplastan con su escudos y otro le da con la luma en la cabeza para terminar en un golpe bajo con el antebrazo de otro oficial.
El mas grande la levanta en el aire boca arriba y la deja caer en la rodilla de otro policía, provocando un grave daño en su espalda. Luego la patean en los pechos espalda y abdomen sin parar.
Se levanta lentamente y le quiebran un bloque de cemento en el craneo dejándola casi nokeada, la rodena y se rien.
le gritan múltiples cosas.
De pronto llega una patrulla con 5 mujeres.
Qué hacen con esa mujer, son estúpidos a que!!
levántenla necesita ayuda.... Un momento es La mujer maravilla??
si
Las mujeres se miran entre si
Sujétenla fuerte.
Toma perra.
Como odio a La mujer maravilla. Perra de mierda, sufre le da con el puño en los Senos.
De aquí no sales viva perra. nadie reclamara por ella está fuera de la ley.
HOOOOOOOOO
Wonderwoman recibe severos rodillazos en su concha.
Sabemos donde te duele mujer amárrenla más fuerte te usaremos como saco de box querida.
Un hombre camina hacia ella cuando ya se cansan de golpearla.
Y la mira completamente.
Que no te haría preciosa.
Toca sus piernas, están tan tonificadas, pasa su mano por su trasera atrayendo su cadera hacia él.
se que quieres estar a solas conmigo muñeca. Toca sus pechos y al pasar por su espalda mete la luma entre sus piernas haciendo un masaje hasta su trasero.
Wonderwoman se inquieta e intenta hacer que se aleje pero él se enoja la golpea en la zona lumbar con la punta del palo. Luego pasa por el frente y le revienta a golpes los pechos con el palo. Le da un beso a la fuerza y le muerde los labios.
wow que sexi!!
YHAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
Un golpe bajo brutal con la manopla que casi le quiebra los huesos de la entrepierna y repite el castigo, una, dos tres cuatro y cinco veces, dentro de la falda.

¿Esta es wonderwoman?
Nadie reclamará por ella aprovechemos de lastimarla muy muy mal!
Rodillazo en el abdomen.
%2014.22.35.png)
La levantan y la cuelgan a un arbol con una bolsa plástica en la cara y una ametralladora de golpes, un corte en la pierna otro en el brazo y le entierran una cuchilla con ajo en el costado, se turnan hasta el cansansio para rebetarla a golpes.
HOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
La asfixian y no cae la siguen pateando hasta dejarla en el suelo donde la revientan a patadas, en cámara lenta se aprecia cada zapato hundirse en su sensual cuerpo, Sangre sudor y lagrimas de Diana y muchos aplastones Incluso le aplastan la espalda con un cilindro de gas en repetidas ocaciones haciendo sangrar de la boca a la mujer maravilla
la observan arrastrarse...
No eres tan maravilla después de todo sin tus poderes
La toman del cuello y le entierran otra cuchilla en la espalda. y con un latigo se preparan para asotarla, la chica con grazo robotica se encargara de masacrarla.
Le tiran sobre un camión donde la dejan con múltiples contusiones y fracturas en sus costillas rodillas y craneo, luego la amarran al camion y sin contenerse la masacran por mas de una hora mas, sigue el castigo con las lumas de fierro sobre todo su cuerpo hasta dejarla inconsciente.

La llevan escondida a prision de maxima seguridad ahi le dan una ducha, la controlan con su lazo de la verdad siempre amarrada
Abusan de ella a diario, de las formas mas humillantes, su cuerpo es un templo del placer.









.png)
.png)
.png)
.png)
.png)
%2013.19.06.png)
.png)
%2013.20.04.png)
%2013.21.10.png)
%2013.20.54.png)
%2013.21.23.png)
.png)
.png)
.png)
.png)
%2013.58.32.png)
%2014.23.27.png)
%2014.19.06.png)
%2014.36.28.png)
%2014.29.26.png)
%2014.04.08.png)
%2014.29.06.png)






%2014.16.45.png)
%2014.18.24.png)
%2014.19.06.png)
%2014.20.48.png)
%2014.22.35.png)





%2014.37.59.png)

%2014.43.51.png)

%2014.41.47.png)

.jpg)

.jpg)




