Hace un mes, la selva dejó de alimentar a los suyos.
Los cazadores regresan con las manos vacías... o no regresan en absoluto. Las trampas aparecen vacías, los rastros de caza son saboteados. Hay cuerpos en los senderos... rostros conocidos, gargantas abiertas, flechas sin dueño.
No es casualidad.
Entre los árboles se murmura un solo nombre.
Ashur.
Exiliado. Traidor. Un hombre que alguna vez caminó bajo el manto de Sheena... y que ahora forja su propio dominio.
Dicen que al noreste, más allá del río roto, ha levantado un asentamiento. Le llaman “Los Salvadores”… pero nadie que ha visto sus banderas ha vuelto a contarlo.
Sus hombres controlan los accesos a la costa.
Bloquean el paso.
Ahogan las rutas de comercio.
Cercan a la selva...
Como si buscaran algo.
O alguien.
EXT. BORDE DE LA SELVA – TARDE
El aire está cargado de humedad. Un grupo reducido de aldeanos, flacos y agotados, avanza detrás de Sheena. Sus pasos son firmes. Su mirada, de acero.
Al fondo, una empalizada rudimentaria rodea el nuevo asentamiento. Banderas de tela sucia ondean al viento. Hombres armados vigilan desde las torres.
Sheena cruza el límite sin vacilar.
SHEENA
(gritando, con voz que corta el aire)
—¡Ashur!
—¿Qué pasa con la comida?
—El pueblo muere de hambre... y tú...
—Tú no dejas que cacen tranquilos.
—¿Qué quieres?
Silencio.
Desde el centro del campamento, entre risas y el choque de metal, aparece Ashur. Sin armadura. Solo un pantalón de lino y el torso cubierto de cicatrices.
Camina lento. Sobrado. Con la copa de vino ya en la mano.
ASHUR
(sonriendo, con desprecio)
—Bueno, bueno...
—La reina de la selva... en persona.
—Vaya honor.
—¿Vienes a visitarme... o a recordarme que sigo sin invitación?
Se detiene a pocos pasos.
ASHUR
(burlón)
—En mis tierras hay normas, Sheena.
—Sí... aunque no lo creas... tenemos normas.
—Somos civilizados ahora.
—Así que... deja tus armas.
—Si quieres hablar...
—O lo tomaremos como acto de hostilidad.
Los hombres de Sheena dudan. Ella ni parpadea.
Solo asiente con la cabeza. Ellos obedecen. Lentan, dejan caer sus lanzas y cuchillos al suelo.
ASHUR
(satisfecho)
—Bien.
—Cuando se vayan... podrán recuperarlas.
—Si siguen vivos.
Se abre paso hacia una carpa central. Ella lo sigue. Su andar sigue siendo el de una reina, incluso sin escolta.
INT. CARPA DE ASHUR – CONTINUO
El lugar huele a cuero y madera quemada. Paredes de lona mal tensada. Una mesa improvisada. Dos sillas. Una copa de vino… y una jarra a medio vaciar.
Ashur le sirve una copa a Sheena.
Ella ni la mira.
SHEENA
(directa, sin rodeos)
—Vine a poner fin a esto.
—Sé que quieres controlarlo todo...
—Pero esta tierra no es tuya.
—No es como tu aldea de chantajistas y cobardes.
—Hoy... quiero una sola cosa.
—Compensación.
—La comida que le has robado a mi gente...
—La enviarás... hoy mismo.
—Sin excusas.
Ashur no responde. Solo juega con la copa, girándola entre sus dedos.
La tensión en la carpa es densa. Afuera... los murmullos de los hombres.
ASHUR
(lento, venenoso)
—Se que te llaman reina...
—Y... claro...
—Con esa cara... y ese cuerpo... es fácil entender por qué.
—La más deseada de la selva...
—Pero también la más peligrosa...
—Eso tampoco puedo negarlo.
Hace una pausa. Se inclina un poco hacia ella.
ASHUR
—Pero yo...
—Yo soy Ashur.
—Me desterraron. Me escupieron.
—Y aun así...
—Aquí estoy.
—Construí algo...
—Algo que tú... ahora vienes a querer arruinar.
Sheena no parpadea. Su respiración es medida. Su control absoluto.
ASHUR
(se incorpora, cambiando el tono a uno más frío)
—Esto va a funcionar así:
—Tu gente podrá cazar...
—Pero al salir de mi territorio...
—Dejarán un 70% de lo que consigan.
La carpa queda en un silencio seco.
Ashur la mira, esperando una explosión... una amenaza... o un desafío.
Pero Sheena solo lo observa.
Sin temblar.
Sin retroceder.
Solo calculando...

SHEENA
(levantándose de la silla, su voz baja, pero llena de veneno contenido)
—¿Acaso estás loco?
—¿Por qué... demonios... deberíamos aceptar eso?
Ashur no se inmuta. Solo chasquea los dedos.
ASHUR
(casi en tono de burla)
—Guardias.
Las cortinas se abren de golpe.
Cinco de los aldeanos que vinieron con Sheena… están de rodillas.
Las manos atadas a la espalda.
Filos en sus gargantas.
Ojos abiertos, respiración temblorosa.
Sheena se tensa. Sus puños se cierran por reflejo.
ASHUR
(acercándose, sin dejar de sonreír)
—Parece que todavía no entiendes la situación, reina.
—Aquí… el poder cambió de manos.
Se detiene frente a ella. La mira como a un trofeo.
ASHUR
—Vamos a producir un avance en este territorio.
—Un cambio de liderazgo.
—Y para eso…
—Primero hay que cambiar... a quienes dirigen.
SHEENA
(con los dientes apretados)
—Sobre... mi cadáver.
Ashur suelta una risa seca.
ASHUR
—Exacto.
—Veo que ya entendiste la dinámica.
Sale de la carpa. Afuera, la aldea entera se reúne.
Niños, ancianos, mujeres… todos gritando, riendo, apostando.
Huele a sudor, humo y sangre seca.
ASHUR
(levantando la voz)
—¡Hora del espectáculo!
—Nuestra invitada... la gran Sheena…
—Va a enfrentarse a uno de mis mejores hombres.
El público ruge.
Del otro lado del círculo... un hombre emerge.
Alto, robusto, con cicatrices en el rostro y cuchillos curvos en ambas manos.
Ashur solo da una palmada.
La pelea empieza... sin aviso.
El hombre carga. Rápido. Violento.
Una estocada directa al cuello.
Sheena reacciona por instinto.
Agacha la cabeza, gira sobre su talón y lanza una patada frontal.
El golpe lo empuja hacia atrás, pero él no cae.
Vuelve a la carga.
Ataques bajos. Cortes ascendentes.
Dos… tres… cinco cuchilladas rápidas.
Todas esquivadas por Sheena, que se mueve como una sombra viva.
La multitud grita.
PÚBLICO
—¡PELEA! ¡PELEA! ¡PELEA!
Sheena responde con una patada lateral.
El impacto le dobla el torso, pero el hombre absorbe el dolor.
Suelta los cuchillos por un segundo… solo para lanzarse de nuevo.
Agarra las piernas de Sheena al vuelo, la levanta y la lanza sin piedad hacia la multitud.
El público no la recibe con respeto.
Manos sucias intentan tocarla, manosearla.
Sheena rueda por el suelo.
Su respiración se agita… pero no de cansancio.
De rabia.
Se levanta.
Corre hacia él.
Puñetazo de revés.
Él lo esquiva.
Dos golpes directos a la cara de Sheena.
Uno al pómulo, otro a la mandíbula.
Ella apenas retrocede.
La toma del cuello… intenta asfixiarla.
Pero Sheena gira en el aire, atrapa su brazo y…
¡CRACK!
Le quiebra el codo con un giro brutal.
El hombre grita.
Pero aún con el brazo colgando, intenta un último ataque.
Sheena no lo permite.
Salta…
Ambos pies en el aire…
Impacto doble directo a su rostro.
Su cráneo choca contra una roca al caer.
Silencio.
El polvo se asienta.
El cuerpo del hombre queda inerte.
El público… calla.
Solo Ashur... sigue sonriendo.

SHEENA
(girando hacia Ashur, respiración agitada, aún de pie pese al combate)
—Bien, Ashur...
—Ahora... libéralos... y—
ASHUR
(interrumpiendo, con un gesto seco)
—Y te callas.
Da un paso adelante, su tono ya no tiene humor.
ASHUR
—Ahora...
—Peleas con uno de esos chicos que trajiste contigo.
Sheena frunce el ceño.
SHEENA
—¡No!
—No haré eso.
—No pelearemos entre nosotros.
Ashur apenas gira la cabeza hacia uno de los guardias.
Un filo...
Una garganta abierta.
Uno de los aldeanos cae.
De rodillas primero…
Luego de lado…
La sangre corre como si la tierra misma la rechazara.
SHEENA
(gritando, con un temblor de rabia en la garganta)
—¡NOOO!
El joven que queda… se lanza hacia ella.
Torpe, desesperado… pero decidido.
Sheena esquiva.
Lo empuja…
Lo frena…
Lo sostiene de los hombros antes de que vuelva a cargar.
No quiere herirlo.
Pero el chico insiste.
Puñetazos mal dirigidos.
Patadas débiles.
Pero con suficiente desesperación para seguir intentándolo.
Esto dura demasiado para el gusto de Ashur.
ASHUR
(levantando la voz, fastidiado)
—Ya me aburrí.
—Que sean tres… ¡Vamos!
Dos más de los aldeanos entran al círculo.
Ahora son tres contra ella.
La multitud aúlla.
Los hombres de Ashur ríen.
Alguien arroja una piedra cerca solo por diversión.
Sheena se mueve.
Su cuerpo es precisión… pero sus golpes son controlados.
Barridos. Derribos. Llaves.
Los hace caer… sin romperlos.
Pero el desgaste emocional… se nota.
Por cada segundo que pasa…
Ella no está luchando solo contra ellos.
Está luchando contra el dilema.
Entonces…
Ashur entra.
De improviso.
Una patada baja…
Directo a su muslo derecho.
¡WHAM!
El impacto la dobla.
Su rodilla toca tierra.
Él busca un rodillazo a su rostro.
Sheena gira, le barre la pierna…
Ashur cae de lado.
Ella busca el cuchillo de uno de los hombres caídos.
Pero no lo encuentra.
Ashur ya está encima otra vez.
Ella lo golpea.
Dos… tres puñetazos al rostro.
Fuertes. Contundentes.
Ashur cae de espaldas.
Tose sangre.
ASHUR
(al borde de rendirse, con una mano levantada en súplica)
—Espera... espera...
—Ya basta...
Ella duda…
Solo un segundo.
Ese segundo…
Basta.
Puñado de tierra directo a sus ojos.
Sheena retrocede a ciegas, tambaleando.Ashur se incorpora.
Corre como un animal herido.
Y entonces…
¡CRACK!
La embiste con todo su peso.
Una lanza humana.
Sheena sale disparada, su espalda arqueándose violentamente por el impacto.
Cae de espaldas, el aire escapando de sus pulmones.
Ashur no le da tiempo.
La toma del cabello…
Y del cinturón de su traje.
La levanta como si fuera solo peso muerto…
Y la estrella de cabeza contra una estructura de madera.
La madera cruje…
Se parte…
Ella atraviesa el marco como si fuera papel mojado.
Sheena gatea…
Su respiración es un jadeo áspero.
El polvo le ciega la vista…
Pero no la voluntad.
Ashur camina hacia ella…
Y le clava una patada brutal…
Justo en el abdomen.
¡THUD!
Ella se pliega como un resorte roto.
Intenta ponerse en pie…
Pero él ya tomó distancia.
Segunda patada.
Directa al vientre.
Con fuerza.
Con rabia acumulada.
El impacto la hace girar…
Su cuerpo cae de espaldas…
Mirando al cielo.
El sol quema en sus ojos irritados.
Su garganta arde.
Su pecho… no responde.
La selva la observa.
Ella lo sabe.
Cada mirada, cada grito… cada burla.
Su cuerpo grita por levantarse.
No por orgullo.
No por rabia.
Por supervivencia.
Ella… es la Reina de la Selva.
Y no puede... quedarse... en el suelo.Ashur
(con una sonrisa torcida, acercándose por detrás)
—Atrás de ti… preciosura.
Sheena gira por reflejo...
Pero ya es tarde.
¡CRACK!
El tronco impacta directo contra su frente.
La madera vibra.
Su cráneo también.
Sheena cae de lado.
Dos…
Tres segundos…
Viendo destellos de colores.
Como explosiones de luz en su campo visual.
Lleva una mano a la frente.
La sangre le mancha los dedos.
Oscura. Espesa.
El dolor… profundo. Cortante.
Su muslo…
Atrapado contra el suelo.
Se arrastra…
La piel se raspa contra piedras y tierra seca.
Deja escapar un gemido involuntario. Bajo.
Pero lleno de rabia contenida.
Intenta gatear…
Su cuerpo tiembla.
Pero Ashur no le da espacio.
¡WHAM!
El tronco vuelve a caer.
Esta vez…
En la base de su columna.
Su cuerpo se arquea violentamente…
El dolor le corta el aire.
Su garganta emite un sonido seco.
Como un rugido ahogado.
Ashur patea la tierra cerca de su rostro…
El polvo le entra en la boca, en los ojos.
ASHUR
(sarcástico, cruel)
—¿Qué pasa, reina...?
—¿Demasiado para ti?
—Al final…
—Solo eres una mujer débil…
—Hahaha…
Pero Sheena...
No es de las que se quedan en el suelo.
Con un impulso que parece imposible...
Se levanta.
Su mirada…
Una mezcla de rabia y animalidad.
¡BAM!
Un puñetazo directo al abdomen de Ashur.
El aire le explota de los pulmones.
Antes de que pueda doblarse…
¡WHAM!
Una patada lo lanza varios metros hacia atrás.
La multitud se queda en silencio.
ASHUR
(gasping, desde el suelo)
—¿Cómo…?
—¿Cómo demonios tiene tanta fuerza…?
El resto de los hombres de Ashur…
Se lanzan sobre ella.
Pero Sheena…
Los desarma.
Uno por uno.
Golpes precisos.
Rodillas a la cara.
Codos al cuello.
Gritos de dolor.
Cuerpos cayendo.
Su fuerza… intacta.
Su ferocidad… en aumento.
Uno de los hombres, desesperado, la sujeta por detrás.
Sheena…
Solo inclina la cabeza hacia atrás.
¡CRACK!
Impacto directo en su rostro.
El tipo la suelta, aturdido.
Ella gira.
Su herida en la frente…
Ya comienza a cerrarse.
La sangre se coagula.
Su piel… se regenera a la vista de todos.
El hombre queda paralizado.
HOMBRE (temblando):
—Dios mío…
—Eres…
—Eres la Reina de la Selva.
—Perdón…
—¡Perdóname!
Los demás…
Huyen.
Los aldeanos aprovechan el caos.
Corren…
Escapan…
Todos… menos uno.
Ashur…
Lo sostiene por el cuello.
Una cuchilla presionando contra su garganta.
ASHUR
(gritando)
—¡Vamos, niño!
—¡Dime su secreto!
—¡DIME!
El chico tiembla.
Pero antes de que pueda hablar…
Sheena toma un palo grueso del suelo.
Lo lanza.
¡THUNK!
Impacto directo en la cabeza de otro de los hombres que intentaba escapar.
Sheena da un paso al frente.
Su respiración… ya controlada.
SHEENA
(voz baja… casi letal)
—Ahora…
—¿Dónde nos quedamos… Ashur?
—Ven aquí.
—Frente a frente.
—Cobarde.
Ashur presiona más la cuchilla.
El chico llora.
Sabe que no tiene salida.
CHICO (con voz temblorosa):
—Su… su cuerpo…
—Es un templo de la naturaleza…
—Lo único que la deja vulnerable…
—Es… cuando…
—Cuando se contamina…
Ashur sonríe.
ASHUR
(susurrando como una serpiente)
—Claro…
—El agua sucia…
Gira hacia sus hombres.
ASHUR
(gritando)
—¡Traigan los baldes!
—¡Ahora!
Tres hombres corren.
Traen cubetas llenas…
De agua estancada.
Fango… desechos… tierra podrida.
¡SPLASH!
El primer balde cae sobre Sheena.
Luego el segundo…
Y el tercero.
Su cuerpo queda empapado.
La tierra se mezcla con su piel.
Sus piernas tiemblan.
Sheena…
Tose.
Se arrodilla.
Su fuerza… empieza a flaquear.
Por primera vez…
Su respiración se corta…
Sus ojos se nublan.
Ashur da un paso adelante…
Sonriendo como un depredador.
La reina…
Por fin…
De rodillas.
SHEENA
(gimiendo, con la garganta cerrada por el ahogo)
—Haaa… haa…
Su respiración es quebrada.
Le falta aire.
Cada intento de inhalar… se convierte en un espasmo.
Ashur no espera.
Toma un palo grueso del suelo…
Y sin dudar…
¡WHAM!
Golpe directo a su espalda.
El sonido de madera contra carne retumba en el aire.
Sheena cae boca abajo.
Su rostro queda sumergido un instante en el charco de agua sucia.
Burbujas de aire escapan de su boca.
Tose…
Se arrastra…
Pero no logra levantarse.
Ashur se agacha cerca de ella…
La observa…
Sonriendo como un verdugo.
ASHUR
(escupiendo rabia)
—Así…
—Así es como se entiende, ¿eh?
—¿Creías que podías ir por ahí…
—Reclamando lo que quisieras?
—¿Vestida así…?
Patea el suelo cerca de su cabeza…
Levanta una nube de barro.
ASHUR
(con asco y deseo mezclados)
—Dios…
—Mira esas piernas.
—Tan poca ropa…
—Tanto aire de reina…
—¿Sabes qué?
—Te voy a hacer un favor.
Se incorpora.
Toma impulso…
Y con violencia…
¡CRACK!
Le asesta una patada brutal en las costillas.
SHEENA
(con un grito ahogado)
—¡Huuu...!
Su cuerpo se dobla.
Se retuerce.
El dolor le atraviesa el tórax como una cuchilla.
Ashur ríe.
Una risa sucia, animal.
ASHUR
(gritando, disfrutando cada palabra)
—¡Me encanta escuchar tus gritos!
Sin darle tiempo a recuperar el aliento…
Le propina otra patada.
Esta vez…
Directa al abdomen.
¡THUD!
El impacto la levanta del suelo apenas unos centímetros…
Pero es suficiente para dejarla sin aire otra vez.
Sheena…
Gatea.
Se arrastra sobre el barro.
Con los brazos temblando…
Con las piernas tratando de responder…
Pero sin fuerza suficiente para levantarse… aún.
La multitud observa.
Algunos ríen.
Otros… solo guardan silencio.
La reina…
Está…
En el suelo.
Ashur la toma del cabello con fuerza.
La levanta como si fuera solo un trozo de carne…
Su cuello forzado hacia atrás…
Su espalda aún arqueada del dolor.
Pero Sheena…
Aún tiene respuesta.
Con un giro de torso…
Y sin previo aviso…
¡CRACK!
Un codazo directo a la nariz de Ashur.
El crujido del cartílago roto retumba en el aire.
Ashur da un paso atrás.
Suelta un quejido breve.
Pero sonríe…
Con la boca llena de sangre.
ASHUR
(riendo, mientras camina en círculos alrededor de ella)
—¡Eso!
—Así me gustas…
—No sería divertido si no pelearas.
Ashur carga de nuevo.
Golpes.
Directos.
Brutales.
Pero Sheena…
Se mueve.
Esquiva.
Bloquea con el antebrazo.
Gira la cadera.
¡WHAM!
Un golpe en el estómago.
¡BAM!
Uno en las costillas.
¡CRACK!
Puñetazo directo a la mandíbula.
¡THUD!
Otro más al pecho.
¡WHAM!
Y un gancho al rostro que lo lanza al suelo.
Ashur cae de espaldas.
Escupe sangre.
Respira con dificultad.
Pero sonríe… como si disfrutara cada segundo.
SHEENA
(con voz grave, ronca por el dolor)
—No será fácil…
—Y no vas a ganar, Ashur.
Ashur…
No responde con palabras.
Solo toma un puñado de barro.
Lo arroja directo a su rostro.
Sheena apenas logra cubrirse…
Pero en ese instante…
Ashur la embiste como un animal salvaje.
¡BOOOM!
Ambos atraviesan una choza entera.
La madera se astilla.
El techo colapsa.
Ella queda aturdida…
El polvo llenando sus pulmones.
Ashur no pierde el ritmo.
La toma por la cintura…
La levanta sobre su hombro…
Su cuerpo cuelga, las piernas agitándose débilmente.
Y con una carcajada…
La arroja con toda su fuerza…
¡CRASH!
Directo contra una mesa.
La madera se quiebra bajo el impacto.
Su espalda… su costado… todo golpeado en un solo segundo.
El público ruge.
Ashur la observa desde arriba…
Su respiración entrecortada…
Pero su ego intacto.
Sheena…
Boca abajo…
La respiración densa.
El cuerpo sacudido.
Pero sus dedos…
Todos quedan callados, en cámara lenta se ve como Sheena recibe el golpe.
es un fierro solido, Ashur se rie.

Sheena se retuerse de dolor.
Ashur con delicadeza pone el Chuzo en uno de sus senos y empieza a cargar su peso.
Quiero ver si son reales nena.
HAAAAAAAAA!!!!
Haaa!!!
parece que si o ya habría reventado, debo hace una prueba más.
lo levanta unos 50 centímetros y lo baja muy fuerte golpeando de lleno y hundiendo el pecho de Sheena quien llega a levantar su pie por el brutal golpe. y lo levanta y golpea en el plexo solar.
Realmente eres dura mujer.
Camina lejos de ella. Bien ahora abre tus piernas zorra y ataca con el chuzo pero ella se gira y le da un patada en la cara y luego otra se levanta y le da un low kick aún no suelta el chuzo, busca un puñetazo pero pone el chuzo para bloquear, Sheena se queja adolorida de su puño, y el aprobecha para dar un punzon con el chuzo en su estomago llevándola hasta un árbol HOOOOOOO!!!
Ashur retrocede el chuzo y le da fuertemente en el abdomen, luego otra vez y otra y otra, luego lo baja lentamente ella se toma el abdomen, y él con mucha fuerza le da de lleno en la entrepierna
HOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!
La toma del pelo y la tira al suelo para darle fuertes golpes en la espalda y piernas con ese chuzo.
Ya deberías tener todos los huesos quebrados pero eres fuerte!
eso es bueno así puedo disfrutar golpearte sin controlarme, la levanta y con sus puños la desarma a golpes contra un árbol se ve en cámara lenta como su cuerpo convulsiona con esos golpes hundiendo sus senos tras cada puñetazo, golpes profundos en su abdomen y rodillazos en su suave entrepierna, la lleva en medio de la multitud lloviendo y la remata a golpes por todo su cuerpo patadas en las piernas la levanta del pelo y la arroja a la charca boca abajo. Se arrastra desesperada.
esta es la reina de la selva? y le da un gigantesco pisotón en la nuca dejando su cara en el fango y le da 5 pisotones mas. no puede respirar se esta desesperando y cuando ya casi no puede luchar mas el la levanta,
Ya respiraste preciosa y la hunde de nuevo pisoteándola y luego la despierta a patadas en sus costillas pechos y abdomen.
La levanta apretando su cuello con un mataleón brutal que la deja sin aire no puede librarse.
la llenan de puñetazos en al zona abdominal dejándola sin aire, finalmente la duerme. cae al charco. Ashur pasa sus manos desde las piernas hasta entremedio de ella, hundiendo sus dedo.
Bueno muchachos seguimos mañana está muy fuerte la lluvia.
la lleva, arrastras a su choza y la pone sobre una mesa.
Así te quería ver Sheena ¿cómo te sientes?
Er..es un.. anim
-TOMA!!!
Cállate no te dije que hablaras
le dio fierrazo en la espalda
Haaaaggg!
baja sus pantalones y levanta su falda, moviendo su húmedo calzon a un lado, introduce su miembro dentro de ella fuertemente y la toma del pelo sin delicadeza alguna.
Eres Mia Sheena
Nooo haaaa haaaa hooooooo!!
Eso vamos.
Ashur aprieta sus pechos y la masacra con fuerza eso perra!!


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